Jesús no enseñó una lista de pedidos. Enseñó un orden — Su nombre, Su reino, antes de tu pan. Padre Nuestro te lleva línea por línea por la oración que crees que ya conoces, hasta que cambia cómo oras — y cómo vives.
Quiero el libro →"Cuando la prioridad cambia, la oración cambia. Y cuando la oración cambia, tú cambias."
